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¿Los chicos se van de casa culpa de Facebook?

La noticia/análisis de este jueves trata sobre una problemática en ascenso en nuestro país: la desaparición de adolescentes y no tanto, que se escapan de sus casas sin aviso y mantienen en vilo a toda una familia. Hablaremos de como la tecnología y las redes sociales puntualmente, hay “colaborado” en las escapadas de estos chicos, que en muchos casos tienen la corta edad de 11 o 12 años. ¿Ayuda Facebook a planear estas escapadas o es sólo una cuestión de era?

Según el Consejo de Niñas, Niños y Adolescentes, cerca del 10% de los casos de extravíos y escapes que llegan a sus oficinas involucran a la red social Facebook. En ella, los niños por lo general se contactan con gente desconocida y planean encuentros, que en el 95% de los casos no pasa a mayores, pero el porcentaje restante representa casos serios de violencia o hasta abusos.

Siguiendo con el análisis de las estadísticas, el 80% de los casos corresponden a mujeres, en donde el promedio de edad ha bajado considerablemente, con casos de nenas de 11 o 12 años que se escapan de casa “incentivadas” por las redes sociales. Incluso la tendencia en la disminución de la edad fue corroborada por la multinacional Missing Children, a donde llegan casos de niñas de 12 años que arman el bolso y literalmente “se escapan” de sus madres en, por ejemplo, la salida de los colegios.

Y volvemos a la cuestión principal de la nota: el rol de las redes sociales. Actualmente Facebook tiene un límite de edad a partir de los 13 años, pero sabemos muy bien lo fácil que resulta poner otra fecha de nacimiento y fin de la cuestión. Está claro que con la llegada de la tecnología y, principalmente, el fácil acceso de los niños a la misma, la tarea de armar un “plan de escape” puede resultar más accesible para los chicos. La clave para los padres está en controlar que hacen sus hijos preadolescentes en sus PCs, con algún software rastreador o simplemente con la confianza de los chicos.

La inseguridad es un problema cada vez más grande en nuestro país, y es lógico que los padres tengan cada vez más miedo por sus hijos. El acceso a las redes sociales libremente por parte de los chicos es un arma de doble filo que debe ser controlada de cerca por los padres.

Via Clarin